Tus pasos... (Consuelo,)
Quiero seguir tus pasos:
y quiero ser
la sombra que te siga.Aunque de ti
me separe la distancia:
Dentro de mí tendrás...
Los lazos de ese amor
que contamina.
Incógnita latente:
suspiro entrelazado
al contratiempo.
Deja que arrastre...
La sobra de la duda
y brillen los anhelos.
Abriste el corazón...
¡A tanta gente!
Diste calor...
¡A tanto desaliento!
Que no puede negarse
lo evidente:
y ande sacar la rabia,
aunque les pese.
Y consumar los hechos.
Soneto LXIII
No sólo por las tierras desiertas donde la piedra salinaes como la única rosa, la flor por el mar enterrada,
anduve, sino por la orilla de ríos que cortan la nieve.
Las amargas alturas de las cordilleras conocen mis pasos.
Enmarañada, silbante región de mi patria salvaje,
lianas cuyo beso mortal se encadena en la selva,
lamento mojado del ave que surge lanzando sus escalofríos,
oh región de perdidos dolores y llanto inclemente!
No sólo son míos la piel venenosa del cobre
o el salitre extendido como estatua yacente y nevada,
sino la viña, el cerezo premiado por la primavera,
son míos, y yo pertenezco como átomo negro
a las áridas tierras y a la luz del otoño en las uvas,
a esta patria metálica elevada por torres de nieve.
Poemas de Pablo Neruda
Poemas del Alma







